
¡Atención! sacúdete un poquito la pereza porque lo que vas a leer a partir de aquí es muy rápido, divertido y práctico. No te preocupes también es muy breve. Este artículo contiene acciones muy fáciles y pequeñas que te ayudan a graduarte del club de perezosos anónimos.
Te prometo que te vas a sorprender de lo fácil que es llenarte de energía y por fin tomar acción para lograr eso que quieres desde hace tiempo, eso que has estado posponiendo o eso que sabes es importante para tu vida y tu bienestar (y por supuesto que no es netflix)
Así que no importa que tan grande se vea esa montaña o que tan largo sea ese camino, porque con el Método PILA podrás dar el primer paso inmediatamente. No dejes que te gane la pereza y mejor sigue leyendo.
“No hay ningún camino que no se acabe, como no se le oponga la pereza". -Miguel de Cervantes
Creo que este es el artículo más corto en la historia de Habitualmente y, no porque me de pereza escribir, sino porque quiero que en esta ocasión sí lo leas todo.
Piensa en esto:
La pereza está robándote oportunidades, está quitándote valioso tiempo, está succionando tu autoestima, está destruyendo tus metas e ilusiones.
Así que, no importa como le llames: pereza, flojera, desánimo, desgano…. aaaaaww y un bostezo interminable, lo primero que hay que hacer es simplemente entender POR QUÉ sientes pereza.
Si te fijas no escribo: “entender por qué eres perezoso” sino “entender por qué sientes pereza”, y ese es el paso número uno antes que cualquier otra cosa.

No está en tu naturaleza, no está en tus genes, no naciste siendo perezoso, sino que a lo largo de tu vida, te has refugiado en esa definición, la has adoptado como parte de tu personalidad para dejar de hacer, para quedarte en donde estás, para no arriesgarte, para no fallar, o para justificarte.
Yo veo a la pereza como el tener hambre, o sed.
Es decir, puedo tenerla a veces sí y a veces no, en ciertos momentos más que en otros, pero, tener hambre o sed NO me define como persona.
Me explico mejor: yo no me digo a mí misma: “soy una sedienta” sino que digo “tengo sed” y enseguida trato de encontrar una solución que me haga “No tener sed”.
Y con la pereza es exactamente igual, así que pregúntate ¿qué vas a hacer hoy para dejar de sentir pereza?…
Sentir pereza puede o no estar relacionado con sentir cansancio, si es tu caso ve directamente a este artículo.
Para darte un empujón, te propongo un método simple que te ayuda a tomar acción, sentirte lleno de energía, y ser más fuerte en aquellos momentos en los que sientes que la ola de la pereza te arrastra hacia el mar de la inactividad.
¡Ponte las pilas y pon en práctica el método pila!

El método PILA para acabar con la pereza y tomar acción
Es un paso a paso en sí mismo y es muy fácil de recordar, porque te guías por las letras de la palabra P-I-L-A
Aquí te dejo un resumen exprés (por sí te da pereza leer)
El Método PILA Para Combatir La Pereza Y Tomar Acción (Sin Posponer) por Canva Presentaciones
Pero si estás aquí, sigue leyendo porque está es la mejor parte:

¿Permiso? Sí, date el permiso de fallar o de equivocarte.
A veces simplemente posponemos el empezar con algo y/o dejamos que la pereza nos gane para continuar, por el simple hecho de que tenemos miedo de enfrentarnos a un posible fracaso.
Para lograr concederte este permiso, cambia la Perspectiva y comienza a ver a los fallos y errores como una oportunidad. Solo así realmente podrás exprimir todo tu potencial y aprender.
Cambia tu perspectiva: piensa que si todo sale tal cual quieres ¡está genial!, pero, si no sale tal cual pues aún mejor, así tendrás una oportunidad única de mejorar.
El miedo a fallar puede bloquear tus intenciones para actuar 1 y te impulsa a procrastinar 2 Así que el saber que no pasará nada si de verdad fallamos, te da la libertad de tomar acción y abre la posibilidad de ¡no fallar!

Cuando decimos que una persona es integra, generalmente nos referimos a que esa persona sí cumple lo que dice. Es decir, que sus pensamientos, sus decisiones y sus acciones están alineadas, lo que la hace una persona de confianza.
Tú no confiarías en alguien que te dice algo y hace lo contrario, que te dice ser responsable y te deja plantado o que dice que va a terminar algo y lo deja a la mitad ¿verdad?
Pero, justo eso está pasando contigo.
Te prometes que cambiarás y que harás cosas por y para ti, y al final acabas como muchos políticos: mucho blablabla y poca acción.
Esto sin darte cuenta debilita la confianza en ti y... ¡que terrible que no confíes en ti! que tú mismo no seas para ti una persona integra, una persona de confianza.
Algunos estudios han demostrado que cuando no logras una meta determinada (ya sea porque fracasas o porque ni siquiera empiezas) puede interferir en la realización con éxito de otras metas incluso no relacionadas 3 4
Una meta no cumplida interfiere en el éxito de otras metas, pero afortunadamente el estudio también concluye que volver a cumplir una meta previamente frustrada elimina este posible efecto de interferencia.
Empieza a entrenar la integridad y cumple lo que te prometes.
Muy bien, pero ¿cómo entrenar la integridad?…
Las últimas 2 letras del método pila te dicen cómo.

Las listas son una estrategia fácil que puedes hacer en la comodidad de tu cama o de tu sofá.
El simple hecho de crear una lista con los pasos que estarás siguiendo para tomar acción, ya representa un gran avance en contra de la pereza.
En esta lista trata de visualizar y después escribe los pasos a seguir que te permitirán completar esa actividad o esa tarea que te da tanta pereza.
Lo más importante es hacerlo súpermegaarchirecontraespecífico, bueno si te dio pereza de leer esa palabra, lo que quiero decir es que seas muy específico con los pasos a seguir dentro de tu lista.
Por ejemplo: “Hacer mi rutina de ejercicio”
Un reconocido investigador, llevó a cabo un estudio en 2011 en el que descubrió que los pensamientos intrusivos(como la pereza) acerca de un proyecto inconcluso se reducen simplemente mediante el diseño de un plan sobre cómo eventualmente completar ese proyecto 5
Es decir que los pensamientos de pereza pueden ser eliminados de tu mente con el simple hecho de visualizar los pasos a seguir.
Ya estamos en la última letra....

Esta parte es la más importante de todas.
Solo ajustando podrás cortarle la cabeza a la pereza, tomar acción y entrenar tu integridad ¿recuerdas?
Al principio parece que ver tantas cosas por hacer en esa lista puede ser contraproducente, pero verás que el simple hecho de visualizar que los pasos son fáciles y sobre todo ver que avanzas de forma muy rápida te hace continuar hasta el final.
Fíjate: en el ejemplo anterior, con el solo hecho de levantarte y ponerte la ropa deportiva, ya completaste más del 50% de la tarea "hacer ejercicio", lo que mentalmente se escucha mucho mejor que “aún ni siquiera he empezado”.
Además, la lista que acabas de hacer (que incluso puedes hacer cómodamente desde el sofá) te ayuda a visualizar los pasos de forma realista y encontrar los puntos débiles de tu plan de acción.
Si dentro de tu lista encuentras demasiados pasos para completar la actividad, es importante reducirlos.
Leíste bien, tu misión en este paso es reducir la cantidad de pasos entre tú y el momento de tener esa tarea finalizada.
Tu objetivo es empezar con muy, pero muy poco
Esa es la única forma de combatir a la pereza de forma instantánea ¡tienes que empezar fácil!
Por ejemplo:
La diferencia es muy importante.
Empezar con poco aumenta las probabilidades de tomar acción 6, si es fácil de ejecutar, tu mente se relaja y da el primer paso sin resistencia.
Esta inercia de lograrlo hará que en el futuro sea más fácil completar una actividad o una tarea mucho más retadora, y que requiera de más pasos a seguir.
Así que ya lo sabes:

¿Y a ti qué es lo que más pereza te da? Quiero saber más de ti, escribe ahora en los comentarios
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Nutricionista y emprendedora, llevo más de una década enseñando cómo mejorar hábitos, alimentación y estilo de vida con estrategias prácticas y basadas en evidencia.
