
Muy pocas personas en este planeta pueden presumir de ahorrar dinero. Para la mayoría (yo me incluyo) el dinero parece mantequilla y, se nos resbala de la cuenta de banco rápidamente.
Al final del mes, no sabes muy bien qué fue lo que ocurrió, no lograste ahorrar ni un centavo e incluso es probable que las deudas sigan creciendo. Y es normal que eso te genere una sensación de insatisfacción y frustración. Estas pequeñas decisiones (muchas veces impulsivas) acerca de nuestros gastos, nos cobran la factura en nuestro bienestar.
Mi relación con el dinero se ha transformado poco a poco, y me he vuelto más consciente de mis decisiones ¿quieres saber qué fue lo que hice para lograrlo? Aquí te lo cuento todo…
“¿Qué dice tu estado de cuenta acerca de tus prioridades?”
Todos queremos encontrar la semilla mágica que haga crecer un árbol de billetes todo el año ¿cierto?
En este artículo desafortunadamente, aún no tengo la fórmula mágica para hacer crecer ese árbol y tener dinero a montones, tampoco tengo los trucos secretos para desaparecer tus deudas de repente.
Pero lo que sí tengo para ti, son algunas estrategias para aprender a gastar dinero de forma inteligente y evitar las compras no necesarias.

Pero antes de ir a ello, quiero contarte una experiencia personal que me tocó el corazón y que terminó de transformar mi relación con el dinero.
(Confía en mí, tengo un punto con esta anécdota).
Hace unos años tuve la oportunidad de ayudar.
Participe en un programa de voluntariado en Cambodia, que tiene la gran misión de rescatar a los elefantes que son maltratados (todos los que son usados para el turismo o para trabajar).
El objetivo es que estos hermosos animales logren tener una vida digna y respetable en su ambiente natural.
La experiencia fue increíble, porque además de convivir de cerca con estos extraordinarios animales, también logre cambiar mi perspectiva material acerca de lo que tengo, de lo que gasto, y de lo que quiero.

Las condiciones para vivir durante ese tiempo de voluntariado fueron totalmente distintas a lo que conozco desde siempre.
Te cuento: tenía muy pocas pertenencias, solo tenía electricidad durante 3 horas en la noche, por consiguiente no había aire acondicionado, ni ventiladores en el día (a pesar de que la temperatura era de 39º); la ducha era solo un balde de agua, la comida era simple (pues tenía que conservarse sin refrigeración), y por supuesto la ropa se lavaba a mano.
El primer día me sentí sumamente incómoda, pero después algo increíble ocurrió: me sorprendió lo poco que necesito para vivir.
No solo eso, comprobé que cientos de familias viven en esas condiciones de forma permanente, con un ingreso mensual de $40 (lo que cuesta un par de zapatos en Zara).
Imagínate, con lo que cuesta un iPhone puedes comprar 3 fuentes de agua potable, y cambiar la vida de más de 20 familias.
Con todo esto no quiero decir que tengamos que vivir en estas condiciones para empezar a gastar inteligente nuestro dinero, simplemente que a veces, es necesario un cambio de perspectiva sobre lo que tenemos, lo que queremos, y lo que gastamos.
Generalmente nos creamos "necesidades" materiales que no existen.
Además ocurre algo que es aún peor: las relacionamos con nuestra sensación de felicidad.
No te daña lo que te falta, sino la creencia de que lo necesitas

La búsqueda y la compra de bienes materiales nunca satisface plenamente nuestro deseo interno de felicidad. Puede dar lugar a una alegría temporal (que con algo de suerte solo durará solo algunos días).
Nuestra sociedad consumista nos enseña que las cosas son desechables, y que es más feliz quien gasta más y quien tiene más.
Por eso, mejorar tu perspectiva acerca de lo que tienes y lo que gastas es fundamental para gastar dinero de forma inteligente y, desarrollar más autocontrol sobre tus compras.
Aquí hay algunas razones:

¿Te identificas en algún motivo?
Es normal satisfacer un deseo y comprar algo por simple gusto propio o capricho, pero cuando esto se sale de control y afecta tu bienestar, es momento de tomar acción para cambiarlo.
Es evidente que comprar cosas innecesarias hace que sea más difícil ahorrar, o hace que nos endeudemos más.
Pero, las cosas se ponen peor porque tener el hábito de comprar “por comprar” puede extenderse a otras áreas de tu vida como: falta de control sobre lo que comes, sobre la cantidad de horas de televisión, sobre lo que bebes, etc.
Tal vez, no se notará el impacto hoy de tus compras compulsivas en las seductoras rebajas de verano, pero son estás pequeñas decisiones acumuladas las que generan un impacto negativo a largo plazo.
Tus decisiones sobre cómo gastas tu dinero, se reflejan en otras áreas de tu vida (incluso sin darte cuenta).

Por el contrario, dejar de comprar "por comprar" se traduce en un efecto acumulativo positivo a futuro.
Entrena el autocontrol y la disciplina en todas las áreas de tu vida.
Verás una mejoría cuando se trata de tener más inteligencia emocional, en tus decisiones de comida, en tu constancia con el ejercicio, o en tu habilidad para construir cualquier tipo de hábito saludable.
Además, nos genera una sensación de logro y satisfacción personal.
Tengo 5 estrategias que me han funcionado personalmente.
Pero antes de que pongas en práctica cualquiera de estas, lo importante es ser consciente de estos gastos innecesarios, y de eso se trata la primera etapa de este artículo.

Empezar a cambiar un comportamiento en nuestra rutina empieza cuando somos conscientes de que lo estamos haciendo.
Por lo tanto, empezar a controlar las compras innecesarias y ahorrar dinero, empieza cuando haces un análisis de lo que has gastado.
Sólo tienes que seguir estos 2 pasos:
Pasea la vista por tu casa, por tu habitación, por tus estados de cuenta e identifica aquellas compras que pudiste evitar, aquellas que no son necesarias en realidad.
Una forma de hacerlo es con la siguiente regla:
“Si no lo he usado por más de 60 días, entonces se trata de un gasto innecesario”.
Esto te ayuda a identificar a qué tipo de compra innecesaria eres más propenso. Por ejemplo: a comprar zapatos, a comprar aparatos electrónicos, a comprar adornos para la casa, etc. Lo cual te ayuda a controlarte a ti mismo la próxima vez.
Si recuerdas en donde fue la compra, también escríbelo.
Para evaluar la alimentación de una persona, los nutricionistas hacen una serie de preguntas sobre todo lo que se comió el día anterior. Aquí haremos lo mismo pero, con tus gastos.
Durante esta semana registra absolutamente todo lo que gastaste cada día.
Suena tedioso y aburrido pero créeme, funciona de maravilla para identificar en qué se va tu dinero.
De hecho, el simple hecho de observar más detenidamente tus gastos te dará una sensación de control (incluso si no logras ahorrar ni un peso).
Para hacerlo más fácil estos son algunos consejos:
El objetivo de este ejercicio no es generarte una sensación de arrepentimiento, sino de conciencia.
Tampoco se trata de que nunca más compres algo que disfrutes o que te guste mucho, simplemente se trata de un entrenamiento de autocontrol que trae muchos beneficios en tu vida.

A continuación encuentras 5 estrategias simples que te ayudan a resistir la tentación de comprar innecesariamente, y al mismo tiempo entrenar el autocontrol en tu vida.

Bezos, el fundador de Amazon a dedicado su carrera entera para optimizar las compras en línea.
En realidad para comprar algo en su portal solo hace falta un simple click (que te toma menos de 1 segundo). Pero no solo en línea encontramos esta facilidad de comprar algo, pues somos influenciados todo el tiempo y en casi todos los lugares por poderosas estrategias de venta.
El truco que te propongo a continuación, tiene la finalidad de crear un auto-sabotaje en positivo. Si las tiendas se encargan de hacerte las compras fáciles, el chiste es hacer lo contrario.
Es decir, poner la máxima cantidad de pasos para poder hacer alguna compra innecesaria. De esta forma, tienes más tiempo a tu favor para pensar mejor y no solo comprar por impulso (o por hábito).
Estas son algunas ideas:

Esta estrategia es como una trampa.
Se trata de colocar una pequeña nota en un lugar visible de tu cartera (por ejemplo en dónde pones las fotos) con un mensaje que te recuerde pensar mejor en lo que gastas.
Por ejemplo, puede ser una pregunta:“¿En verdad quieres comprar eso?”, o un enunciado: “Tu dijiste que ibas a ahorrar”.

Se nos ha dicho que procrastinar tiene consecuencias negativas en nuestra rutina, excepto cuando se trata de evitar caer en un hábito que queremos eliminar.
Si tienes la urgente necesidad de comprarte algo, porque no simplemente lo dejas para luego…
El objetivo es retrasar el momento, y tener más tiempo para evaluar si realmente vas a disfrutar esa compra, o simplemente estás comprando por comprar.
Para hacerlo más fácil y, controlar este impulso, piensa en el dinero que tendrás ahorrado en vez de gastarlo, y en la satisfacción personal de lograr controlar tu propia mente.
Si ya estás en la tienda, entonces la siguiente estrategia te será de utilidad...

En la escuela, antes de aprobar a cualquier alumno el maestro tiene que hacer un examen ¿cierto?.
Lo mismo tendría que ser para tus compras, tú eres el maestro. Haz un test antes de comprar cualquier cosa y, evalúa si pasa o no los requisitos.
Yo he aplicado esta estrategia mientras estoy formada en la fila para pagar, de hecho, a veces me formo en la que tiene más gente para tener más tiempo de evaluar lo que voy a comprar.
Estas son algunas preguntas que puedes hacerte:
Una vez que tengas claro todas las respuestas, puedes ir a la caja para pagar, o simplemente salir de la tienda.

Esta estrategia es mi favorita.
A todos nos gusta estrenar algo y percibir el olor a nuevo. Entonces no te resistas más, y disfruta la sensación de comprarte algo nuevo, la única regla es que entonces tienes que donar algo similar (o con un valor equitativo).
Por ejemplo: si me compro un vestido nuevo, tengo que donar un vestido o un abrigo; si me compro un nuevo videojuego, tengo que donar uno viejito.
Verás que no es tan fácil donar algo, y es perfectamente normal. De hecho, se trata de un fenómeno muy estudiado en economía.
Se ha visto que las personas inconscientemente tienden a darle más valor del que en realidad tienen a sus pertenencias. Y por esta razón, tendemos a acumular cosas y se vuelve difícil deshacerte de ellas.
En un estudio realizado por el ganador de premio Nobel Daniel Kahneman, se puede observar claramente este fenómeno 2. En el experimento se les dio sólo a la mitad de los participantes unas tazas para el café.
Después se les pregunto a la mitad de participantes que no tenían tazas cuánto estaban dispuestos a pagar por una taza como la de los otros participantes.
Mientras que a los participantes que si tenían una taza se les preguntó por cuánto dinero estaban dispuestos a vender su taza.
Aquí empieza lo interesante: los participantes que sí tenían una taza se negaron a venderla en menos de $5.25, mientras que los que no tenían la taza estaban dispuestos a pagar sólo $2.25.
El simple hecho de poseer algo, hace que lo valoremos más.
En tu vida estoy segura de que podemos encontrar el mismo fenómeno sobretodo cuando se trata de donar esas pertenencias.
Piensa en el libro acumulando polvo en la mesita de noche, en la camisa que te regalo tu tía y sigue sin estrenar, o en ese raro utensilio de cocina que no usas para nada.
Este truco para ahorrar en verdad funciona....
Si compraste algo que en realidad no necesitabas tanto, entonces elige un objeto que puedas donar en su lugar, será un ejercicio para darte cuenta de lo que ya tienes, y evitar comprar por comprar.
Para hacerlo más fácil pregúntate: si no fuera mío ¿cuánto pagaría por esto?
Haz la prueba ahora, observa los zapatos que traes puestos, y pregúntate: ¿cuánto pagaría por ellos?
Es probable que te sorprendan tus propios pensamientos, y por ello valores lo que ya tienes en lugar de comprar más.
Seguramente encuentras un centro de acopio, un orfanato, un asilo, o cualquier centro de beneficencia para donar algo. Y si no es común que existan tiendas de segunda mano a tu alrededor.
Pero Tania mi caso es extremo, mi dinero cobra vida propia y se gasta solo ¡¡qué hago para ahorrar?!
Si definitivamente tú necesitas más consejos para ahorrar (y tener el hábito), tengo para ti 10 trucos extras para que los pongas en práctica a partir de hoy.
Haz click aquí y te los envío totalmente gratis.

A partir de hoy tu vida será más abundante, tendrás una mejor relación con el dinero y podrás ahorrar un poco más de dinero para invertirlo en aquello que realmente necesites.
No importa si eres estudiante, si estás a tope de deudas, o si el dinero no te alcanza, estoy segura de que encontrarás el mejor truco para ahorrar dinero que se ajuste a tu vida, y a tus necesidades.Y tú ¿cuántas veces has comprado sin pensar? ¿cuál es tu estrategia para ahorrar?, escríbeme en los comentarios de aquí abajo...
Ayúdame a difundir el secreto para gastar menos y ahorrar más ¡comparte!
Este efecto de compras muchas veces impulsivas, o simplemente sin una razón lógica, se conoce como “Efecto Diderot”. Diderot Effect http://bit.ly/2bJqJjR
https://www.jstor.org/stable/1942711?seq=1#page%5Fscan%5Ftab%5Fcontents
240,000+
suscriptores de correo
500,000+
entrevistas descargadas
10 milliones
lectores mundiales
12 años
fuente de confianza
Habitualmente:
Sobre Tania Sanz:
Nutricionista y emprendedora, llevo más de una década enseñando cómo mejorar hábitos, alimentación y estilo de vida con estrategias prácticas y basadas en evidencia.
