
¿Cuántas veces al día te quejas o escuchas a alguien quejarse?… probablemente miles de millones de veces. Seguramente estás pensando que exagero (o que probablemente me estoy quejando de lo anterior), pero en la vida real las quejas se esparcen como humo y contaminan por fuera y por dentro.
Quejarte y amargarte la vida es un hábito dañino que afecta tus relaciones personales, tu autoestima, y tu bienestar. En cambio, lograr ser un crítico saludable te ayuda a superarte a ti mismo y ayudas a que los demás también mejoren.
En este artículo divertido (para que no te quejes de que es muy aburrido) encuentras 3 prácticas estrategias que te ayudarán a detener el terrible hábito de quejarse todo-el-tiempo de una vez por todas.
La gente no suele liberar un gas en los elevadores.Quejarte en voz alta es el equivalente emocional de dejar escapar una flatulencia en un espacio cerrado: parece una buena idea, pero es un grave error. - Jeffrey Lohr
Hice un experimento y me quede con la boca abierta.
Le pregunté a 10 personas vía whatsapp: “¿Cómo estás?”, estas fueron algunas de las respuestas:
Estos fueron los resultados:
Sí, leíste bien: ¡solo el 10% tenía algo que decir sin quejarse!
Corte comercial: Si tú conoces a alguien que vive en modo queja todo el tiempo comparte este artículo ahora
Nunca había puesto demasiada atención en las respuestas, o tal vez simplemente ya estamos acostumbrados a un comentario “tipo queja”.

Vivimos en una sociedad que nunca está conforme, y eso, es algo positivo: el no querer quedarte estancado y encontrar los fallos de algo para seguir avanzando, es algo muy bueno.
Sin embargo, es común canalizar esas ganas de “ser mejor” en una queja, en lugar de canalizarlo en una “acción” que sí mejore la situación.
Es probable que estés pensando que muchas de tus quejas son situaciones en las que tú no tienes nada que ver, o que simplemente no dependen de ti directamente para mejorarlas, pero, te equivocas... y unos párrafos más adelante sabrás por qué.
Pero por lo pronto, es importante descubrir por qué el hábito de quejarte (o escuchar quejas ajenas) dañan tu autoestima y bienestar.
Si tienes que ir del trabajo a casa, ¿qué camino elegirías?…
Déjame adivinar, probablemente elegirías la ruta que siempre tomas ¿cierto?
Esto pasa porque un camino habitual es fácil de seguir, es automático y es accesible.
Lo mismo ocurre en tu cerebro: repetir un pensamiento o una acción crea y fortalece un "camino", es decir, una conexión entre neuronas. Quejarte una y otra vez forma un camino (conexión neuronal) que se refuerza con cada repetición. 1
Cuando piensas en una queja (incluso sin que la menciones), esta conexión neuronal también llamada sinapsis se activa y desencadena una reacción de estrés, miedo o ansiedad (o el combo completo).
La reacción anterior libera de forma prolongada sustancias muy dañinas relacionadas con este tipo de estados emocionales como el cortisol. 2 3.

La hormona del estrés (el cortisol), es el enemigo público número uno, pues tiene miles de consecuencias negativas en tu salud:
Y por si fuera poco, muchos estudios relacionan los niveles de esta hormona del estrés con ¡una menor esperanza de vida! 8 9 10
¿Te imaginas? Quejarte todo el tiempo puede hacer que vivas menos.
Pero espera, aquí viene lo peor:
Mientras más se repita este pensamiento o acción (mientras más te quejes) esta conexión neuronal se hace más estrecha, el camino se hace más accesible, y se forma un hábito. Llegando el punto en que todo en esta vida tiene un “algo malo” por lo que hay que quejarse en silencio o en voz alta, y de preferencia múltiples veces al día.
Recuerda que tus neuronas también buscan los caminos más cortos, rápidos y accesibles, como aquellos que se forman con el tiempo y la repetición.
Quejarse constantemente forma un hábito y pone en riesgo tu salud
Quejarse es una contaminación invisible, así como el ruido o el smog de los autos, pero es dañina emocional y mentalmente.
Un artículo muy recomendable nos dice que deberíamos de alejarnos de las personas que se quejan, así como nos alejamos de los fumadores cuando prenden su cigarro, y es totalmente cierto.

Por un fenómeno psicológico y neurológico, los humanos tendemos a seguir las actitudes y comportamientos de otros humanos. Si te rodeas con gente que vive sus días lamentándose por la lluvia o por los semáforos, entonces empezarás a quejarte por todo tú también. 11
Es un efecto rebote del que no podemos escapar, a menos de que hagas algo al respecto para evitar contaminar a más gente (o evitar que te contaminen con quejas tóxicas).
Las personas que se quejan no lo hacen por amargarte el día, sino porque están tratando de sentirse mejor: buscan desesperadamente aliviar sus pensamientos negativos de alguna forma; algo así como una olla exprés liberando un poco de presión.
Según algunos estudios, liberar energía de forma negativa (como golpear una pared, tocar la bocina como loco, o gritar todas las groserías del mundo) aumenta los niveles de estrés, en vez de reducirlos, como se piensa. 12
Todo esto no quiere decir que tengas que quedarte con tus frustraciones atoradas en la garganta, se trata simplemente de canalizar de alguna forma más ecológica y saludable tus quejas o pensamientos negativos.
Así que si tú te quejas continuamente, o estás rodeado de personas que lo hacen, estas 3 estrategias serán de gran utilidad para tu vida.
Quejarte es un #hábito que contamina, logra ser mentalmente ecológico con 3 estrategias
Si estás leyendo esta parte quiere decir que eres consciente de que el hábito de quejarse está destruyendo poco a poco tu bienestar físico y emocional. Por lo tanto, no hace falta que te diga que ser consciente es el primer paso para dejar de quejarte.
Ahora es importante tomar acción y estas 3 estrategias te ayudarán a ser mentalmente más ecológico y dejar de lanzar quejas tóxicas para siempre.

Tu atención es limitada, no la desperdicies en algo que te genera malestar o incomodidad
Puedes quejarte todo lo que quieras, pero, las cosas malas en la vida van a seguir sucediendo. Una opción inteligente para evitar que te afecten es simplemente ignorar la fuente (esto también aplica si vives rodeado de gente quejica)
Dirigir tu atención a otra cosa, evita que se desencadene el estrés, el miedo o la ansiedad que afecta tu bienestar.
Piensa en esto: las cosas solo tienen poder en ti porque tú les estás regalando el poder de tu atención.
Estos son algunos ejemplos aplicando la estrategia:
. Pero Tania ¡¿qué hago si tengo una queja en la punta de la lengua a punto de explotar?!

Encuentra el lado bueno y aprovéchalo a tu favor
La vida es caótica y tenemos muy poco control sobre las cosas que nos rodean pero, tú tienes la decisión: amargarte la vida y quejarte todo lo que puedas, o aprovechar la situación para sonreír y relajarte.
Esta estrategia se trata simplemente en darte cuenta de que estás a punto de quejarte, y tratar de cambiar el sentido a tu frase.
No quiero mentirte, probablemente al inicio sea difícil encontrarle algo bueno a las cosas malas y, es probable, que requieras una buena dosis de imaginación. Sin embargo, entrenar esta habilidad crea nuevas conexiones neuronales en tu cerebro, lo que se traduce en más creatividad y una mayor capacidad para resolver problemas en el futuro.
Te explico porque esta estrategia funciona de maravilla:
Se ha visto que quejarte demasiado te pone en “modo alerta”, tu cerebro vigilante está en la búsqueda de cualquier amenaza (real o imaginaria), y entonces las quejas aparecen en espiral sin control y muchas veces sin sentido. Por eso, encontrarle el lado bueno al asunto relaja a tu cerebro, te da tranquilidad, y te pone de buenas.
Para hacerlo más fácil solo recuerda algo por lo que estés agradecido, o una expectativa optimista que tengas en torno a esa situación.
Estos son algunos ejemplos:
. Ok Tania, pero entonces ¡¿qué hago si ya lance al exterior una tóxica queja?
No te preocupes aún hay algo que hacer…

Aporta algo positivo con tu queja
Es cierto que muchas quejas se tratan de aportaciones y pensamientos realistas que tienen la finalidad de aportar algo bueno, o cambiar algo para mejorar. Por eso, no todas las quejas son malas, a veces, simplemente están disfrazadas de soluciones.
Se trata de pensar: ”Sí, esto es una mierda, pero, ¿cuál es la lección? ¿hay algo que pueda hacer para solucionar el problema? ¿hay algo que puedo aportar para mejorar la situación?”
Si algo te genera incomodidad, enojo, o frustración, entonces lanza tu queja pero, incluye una solución, una idea para mejorar, una reflexión o una enseñanza. De esta forma tu queja es ecológica: le aporta algo a la gente de tu alrededor (y no contaminas).
Estos son algunos ejemplos:
Meditar es como llevar a tus pensamientos y emociones al spa.
Este hábito saludable de concentrarte en tu respiración y no interactuar con tus pensamientos, se convierte en la mejor estrategia para prevenir quejarte en el futuro.
Unos minutos de meditación al día entrena tu capacidad para no reaccionar tan bruscamente frente a las situaciones de la vida.
Habitualmente tiene un curso para aprender a meditar que será lanzado a principios del siguiente mes.
Aparta tu lugar aquí ¡ES GRATIS!

Me encantaría saber más de ti: ¿tienes alguna queja constructiva para este artículo? ?sueles quejarte mucho? ¿Conoces a alguien que lo hace?... Escribe tu respuesta en los comentarios de aquí abajo.
Se mentalmente más ecológico, comparte y deja de quejarte
http://psychpedia.blogspot.de/2015/11/the-science-of-happiness-why.html
http://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/stress-management/in-depth/stress-symptoms/art-20050987
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/j.1550-8528.1994.tb00055.x/abstract
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0272735815300969
https://www.sciencedaily.com/releases/2011/02/110209124143.htm
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1053811905004210
http://www.psyneuen-journal.com/article/S0306-4530(12)00068-6/abstract
http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0031166
http://link.springer.com/article/10.1007%2Fs10522-010-9264-9
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Nutricionista y emprendedora, llevo más de una década enseñando cómo mejorar hábitos, alimentación y estilo de vida con estrategias prácticas y basadas en evidencia.
