
Se nos ha dicho una y otra vez que la clave para ser más felices, sentirnos mejor, y lograr nuestras metas es tener más autoestima.
Es cierto. Lo que piensas de ti mismo, el que tanto creas y confíes en ti, define el resultado que obtendrás. Todo se resume en el típico dicho de abuela: si crees que puedes, entonces puedes.
El problema es que algunas veces mejorar nuestra autoestima parece una misión imposible de lograr, lo que sólo debilita más la confianza en nosotros mismos.
Pero no te preocupes existe un camino fácil para lograr tener más autoestima de una vez por todas. Algo así como un atajo hacia una mejor imagen de ti mismo, y en este interesante artículo (con la ayuda de una gran experta en el tema), te explico cómo...
No es lo que eres lo que te está obstaculizando, sino lo que crees que no eres
Antes de empezar quiero que por favor te imagines a un camello...
(confía en mí tengo un buen ejemplo)
¿ya?..
Seguramente te imaginaste algo así:

Ahora déjame preguntarte esto:
¿Qué pasaría si te digo que un camello puede vivir en la nieve?…
Algo parecido a esto:

Seguramente no me lo creerías ¿verdad?
Es normal.
Todos tenemos ciertas creencias acerca del mundo que nos rodea, pero estas creencias arraigadas también aparecen acerca de lo que somos nosotros mismos.
Por ejemplo, hace unos meses una suscriptora de Habitualmente me escribió esto:
"Ahora que llega el verano estoy desesperada, el año anterior ya me quede sin pisar la playa por lo horrible que me veía"
Después de leer me quede helada.
Esta falta de autoestima es dañina, perjudica tus decisiones, la solución a tus problemas, tus relaciones personales, la forma en la que comes, tus actividades... afecta absolutamente todas las áreas de tu vida.

Y lo peor es que miles de personas se encuentran en esta misma situación, con el autoestima por los suelos...
La buena noticia es que existe un camino rápido para mejorar lo que piensas de ti mismo y subir tu autoestima a partir de hoy.
Pero antes de explicarte de que se trata, déjame contarte una divertida historia real:
Hace algunos años, en la helada tundra del norte de Estados Unidos, un grupo de exploradores se decidió a ir en búsqueda de fósiles.
Ese día, una arqueóloga observó una pieza diminuta en el suelo, no sabía que era pero parecía un pedazo de árbol, como no estaba muy segura decidió llevarlo al laboratorio.
Después de hacer los análisis correspondientes, se dio cuenta que no era parte de un árbol como lo sospechaba… sino que se trataba de un hueso con ¡1 millón de años de antigüedad!
La doctora, decidió volver a aquél frío lugar para buscar más piezas de ese hueso. Logró reunir un poco más de 30 piezas y mediante un programa de computadora se dio cuenta que se trataba de un gigantesco hueso que formaba la pierna de un mamífero, como: una oveja o una vaca.
Era tan tan tan grande que debería de ser animal enorme. Pero, ¿qué animal podría ser?
Después de varios experimentos, no había ninguna duda, el hueso se trataba de ¡un camello! 1
Si, de un camello. No era el hueso de un camello normal, sino de un enorme camello.
Pero, ¿cómo pudo haber vivido un camello en semejante clima frío?
La Doctora tuvo que convencer a la comunidad científica a cambiar su perspectiva sobre los camellos; y tenía toda la razón, piensa en esto:
¿Qué pasaría si las características que conocemos de los camellos cómo la joroba estuvieran diseñadas para la nieve?
Imagínate, cuando hace mucho frío y no hay comida, esta grasa acumulada en la joroba (yo también pensaba que era agua, pero no, es grasa) le serviría como una reserva de energía, mientras que las patas anchas le ayudarían al desplazamiento óptimo por la nieve.
¿Suena interesante?.. Aún hay más.
¿Qué pasaría si estás mismas características también son útiles en un clima totalmente opuesto como el desierto?
La joroba le permite concentrar la grasa en una sola parte, y así disipar el calor en el resto del cuerpo. Las patas anchas también ayudan a desplazarse mejor a través de las dunas de arena.
Esto quiere decir algo increíble: Un camello puede vivir en el desierto, y en la nieve.

Algo que pensabas imposible en el primer párrafo ¿cierto?
Esto no es solo una suposición, sino es una verdad comprobada: se sabe que un tipo de camellos habitaban hace miles de años la tundra; algunos de estos viajaron hacia el sur y se convirtieron en llamas, mientras que otros viajaron por el norte hasta Africa y Asia, para convertirse en Dromedarios. 2
Seguramente piensas que es un tema interesante, pero que no tienen nada que ver con tu autoestima, y es verdad.
Pero dame una oportunidad, aquí viene la parte importante...
Esta investigación me dejó una gran moraleja:
El cambio de perspectiva te abre los ojos hacia nuevas posibilidades que antes no creías*.*
Así como esta imagen arraigada del camello en el desierto, también tenemos imágenes de nosotros mismos arraigadas.
Pensamos equivocadamente que esta imagen no puede ser cambiada, que es así y hay que aceptarla.
Pensamos equivocadamente que no es posible elevar nuestra autoestima.
Pero, ¿qué pasaría si simplemente necesitas cambiar tu perspectiva para darte cuenta de lo que eres capaz?
Se trata de creer que el camello puede vivir en la nieve, y no resignarte solo a ver un camello sobre la arena.
Pero cambiar tu perspectiva y mejorar tu autoestima, es tu decisión (vuelve a leer eso)
Si estás de acuerdo conmigo ¡compártelo ahora!
La solución para mejorar tu autoestima es simplemente cambiar tu perspectiva
Tu perspectiva tiene le poder de hacerte una persona más feliz y orgullosa, o simplemente una persona miserable; puede ayudarte a cambiar tus hábitos y lograr tus metas y , o por el contrario obstaculizar tu camino, desde empezar a hacer ejercicio, hasta conseguir una pareja.
Esto no quiere decir que tengamos que creer algo totalmente irrealista que no somos, solo se trata de ser objetivo y realista, dejar a un lado los pensamientos negativos, y ver tu situación desde otro punto de vista.
Pero entonces, ¿cómo puedo cambiar mi perspectiva y mejorar mi autoestima?
(pensé que nunca me lo preguntarías...)
Cuando empecé a escribir este artículo me hice exactamente la misma pregunta, y la verdad, no sabía muy bien cuál era la mejor estrategia, no sabía cuál era la mejor solución.
Así que hice algo que todos hubiéramos hecho, pedí ayuda...
Me puse en contacto con una psicóloga y experta en el tema: Ana Vico del blog befullness.
Ana nos regaló una poderosa estrategia que puedes poner en práctica todos los días, para que poco a poco logres cambiar la perspectiva que tienes sobre ti mismo, y entonces mejores completamente tu autoestima.
¿Suena interesante?...
Bien, esto fue lo que me dijo ella:
La autoestima no es una cifra absoluta, puede fluctuar, subir o bajar dependiendo del momento o la época. Eso sí, siempre podemos afectar a nuestra autoestima porque tiene un componente psicológico muy potente: lo que pensamos.
Tú controlas tu mente, tú puedes controlar tus pensamientos, y tu puedes cambiar tu perspectiva; y evidentemente tú puedes mejorar tu autoestima.
Tú tienes la oportunidad de encontrar otro lado más realista y positivo de cualquier pensamiento o situación.
Ana tiene toda la razón, porque cambiar tu punto de vista es como cambiar el cristal por el que ves el mundo, algo así como colocarte unos lentes nuevos, mejor aún unos lentes 3D
Por eso esta estrategia (en colaboración con una experta) la llamo: “Estrategia 3D para cambiar tu perspectiva y mejorar tu autoestima”

Para esos momentos en los que tenemos la autoestima por los suelos, solo tienes que seguir estos 4 fáciles pasos:
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Sobre Tania Sanz:
Nutricionista y emprendedora, llevo más de una década enseñando cómo mejorar hábitos, alimentación y estilo de vida con estrategias prácticas y basadas en evidencia.
